El descanso es una componente clave de tu vida y con unas sencillas consideraciones puedes mejorarlo para lograr un descanso pleno cada noche.
Nos vamos a la cama cuando tenemos sueño y no somos conscientes de que este momento de descanso y de restauración de nuestros sistemas orgánicos hay que saber prepararlo teniendo en cuenta diferentes factores: son muchas las personas que convierten el momento de dormir en una especie de tormento. Lo mismo que hay quien duerme en cualquier lugar y necesita de una apisonadora para despertarlo, hay otros individuos que descansan con mucha dificultad, padeciendo de mucha fragilidad en el sueño.
Te vamos a mostrar algunas pautas a tener en cuenta para intentar que tu descanso logre ser totalmente reconfortante.
1. SOMOS RELOJES PROGRAMADOS
Acuéstate y levántate siempre a la misma hora. No te levantes más tarde de las 10 aunque hayas trasnochado y evita las siestas largas.

2. CREA TUS PROPIOS RITUALES PARA EL SUEÑO
Toma un baño templado antes de irte a la cama, escucha música relajante, lee un libro que te haga pensar y no te absorba demasiado con la intriga, pon un programa de radio, etc.

3. UNA AYUDA EN LA TAZA
Toma una bebida relajante y templada antes de ir a dormir, como un vaso de leche caliente con miel de azahar, una infusión de tila y flor de azahar, melisa, etc.

4. UN LUGAR SAGRADO
Utiliza la cama sólo para dormir, no para trabajar o ver programas y vídeos en el ordenador y mucho menos para ver la televisión.

5. CAMBIA DE TÁCTICA
Si no puedes dormir, levántate y evita dar vueltas en la cama y que se convierta en un martirio nocturno. Haz otra cosa sin iluminar el ambiente en exceso: vete a hacer ejercicios de relajación al salón, prepárate una infusión calentita, escucha música relajante…

6. AYUDAS PERNICIOSAS
No tomes somníferos u otras sustancias sin prescripción médica y utilízalos como último recurso. Cuando confías tu sueño a ayudas exógenas corres el riesgo de desarrollar una cierta tolerancia a los tranquilizantes y depender de ellos para conciliar un sueño que debería ser natural.
La melatonina ha demostrado ser una ayuda natural beneficiosa, no se le han encontrado efectos secundarios y, a diferencia de los somníferos tradicionales, en lugar de deprimir nuestro sistema nervioso actúa como activador de la hormona del sueño (es precursora de la serotonina).
7. CAMA REGIA
Invierte en una buena cama con un colchón de calidad adaptado a tu físico, una almohada adecuada y ropa de cama de tejidos naturales que no te agobien y con colores relajantes (malvas, naranjas claros, amarillos, verde manzana, etc.).

8. EN POSICIÓN
Corrige tu postura para dormir, intenta que sea boca arriba o de lado con una pierna por encima de la otra. Si te resulta más cómodo coloca un cojín entre las rodillas para lograr un mayor confort.

9. APRENDE TÉCNICAS DE RELAJACIÓN
Desde la respiración básica, con activación de todos los músculos profundos del abdomen, hasta las técnicas de yoga, visualización, meditación, etc., con la finalidad de aprender a relajarte rápidamente.

10. ORIÉNTATE
Según la filosofía del feng shui la colocación de la cabecera de la cama es muy importante para mejorar el descanso. Si no duermes bien pon la cabecera hacia el norte, pero si duermes bien y te levantas con sensación de cansancio, hay que poner la cabecera hacia el oeste para recargar la energía. La orientación hacia el este es para los niños y personas deportistas o muy activas. Y a no ser que no quieras dormir bien, nunca debes poner la cabecera hacia el sur. Es la teoría de esta filosofía oriental.

Fuente: www.sportlife.es
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