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Recomendados Netflix: Unbelievable

El principal reclamo de Creedme (Unbelievable) de Netflix es el tándem que encabeza el reparto: Toni Collette (Hereditary) y Merritt Wever (Godless). Ellas son las detectives que sospechan que hay un violador en serie en Estados Unidos, uno que ataca a sus víctimas mientras están durmiendo solas en casa y las tiene atadas sobre la cama durante horas. Pero, si te pones el primer episodio en Netflix, ni tan siquiera verás estas dos actrices . ¿Cómo puede ser que los actores principales no estén en el piloto? Por una razón muy sencilla: el primer episodio está dedicado a la víctima de una agresión sexual, Marie Adler (Kaitlyn Dever), una chica vulnerable a quien la policía no cree cuando les cuenta el brutal ataque que ha sufrido mientras dormía.

Esta decisión creativa de Susannah Grant, Ayelet Waldman y Michael Chabon, las responsables de la serie, sirve de ejemplo del tacto que exhibe Creedme a la hora de tratar un tema tan complicado como la violación. Antes de centrarse en la investigación, se esfuerza en colocar a la víctima en el primer plano desde un respeto sin efectismos. El primer episodio está lleno de silencios mientras Marie Adler está traumatizada y las autoridades se escuchan su testimonio con desconfianza.

Este personaje se puede odiar mucho.
Este personaje se puede odiar mucho. (Netflix)

“¿Su actitud es la adecuada ante el crimen que dice haber sufrido? ¿Podemos confiar en una chica que se ha pasado la vida en los servicios sociales? ¿Merece la pena gastar recursos para investigar su versión de los hechos?”, dice la actitud de todos ellos. Teniendo en cuenta que esta miniserie se basa en un caso real, esta decisión de escuchar a Marie Adler y colocarnos en su situación no puede ser más respetuosa. Lo importante es entenderla, colocarnos en su lugar.

Los hechos tuvieron lugar entre 2008 y 2011 en Washington y Colorado. Durante ocho episodios, el trío creativo se centra en la odisea social, psicológica y judicial a la que se enfrenta Adler, totalmente incomprendida por su entorno en el Estado de Washington, y la investigación que llevan a cabo dos detectives en Colorado, que descubren que hay distintos casos de violación que exhiben demasiadas similitudes. Las supervivientes tienen perfiles distintos pero todas acaban atadas en la cama, son fotografiadas, son obligadas a ducharse y lavarse bien después del crimen y el agresor deja un escenario pulcro y sin apenas pistas.

Merritt Wever y Toni Collette.
Merritt Wever y Toni Collette. (Beth Dubber/Netflix / Beth Dubber/Netflix)

Como producto televisivo, no le sobra ni un minuto. La sinceridad del primer episodio, dirigido por Lisa Chodolenko (Olive Kitteridge) permite invertir emocionalmente en la historia y la exposición de los hechos es rigurosa, creíble y adictiva. Pero lo loable es dejarse llevar por todas las otras elecciones que tienen motivaciones narrativas pero también sociales. El primer y el segundo episodio sirven para mostrar el proceso de testimonio y de captación de pruebas de las víctimas de violación (para mal y para bien). Las víctimas nunca son olvidadas y Marie Adler, cuando la historia lo requiere, se reverencia como la razón de ser de la serie.

Toda ella, de hecho, está llena de detalles. Las imágenes no exponen los cuerpos desnudos de las víctimas (no las quiere despojar de una intimidad que ya fue violada). Se denuncia la hipocresía de un cuerpo de policía donde estadísticamente los hombres exhiben comportamientos más violentos con las mujeres. Se demuestra que la violación no entiende de edad, de bellezas normativas o colores de piel: cualquier mujer puede sufrirla en sus carnes. Se aprecian las distintas formas de ser de las mujeres: Marie Adler no es más o menos víctima porque sea más o menos capaz de expresar su dolor de la misma forma que la tenacidad de las detectives no las convierte en hombres (ni convierte a sus parejas en calzonazos). Y, por más que haya un agresor, la trama nunca olvida que las protagonistas son ellas. Las empodera desde el primer minuto al último.

Por más que haya un agresor, la trama nunca olvida que las protagonistas son ellas, y también la superviviente por encima de las detectives

Con esta dedicación por parte del equipo, con una Susannah Grant (Erin Brockovich) en cabeza como autora de cinco de los ocho guiones y directora de los dos últimos episodios, Creedme (Unbelievable) es de forma automática una de las series más cuidadas, responsables e importantes que han pasado por Netflix. 

Fuente: www.lavanguardia.com

Sobre el autor

Ileana Gionco

Ileana Gionco

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