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Ecosustentabilidad

¿Qué es la agricultura orgánica?

Cada vez con más frecuencia, se oye hablar de agricultura ecológica y de sus beneficios para la salud y para el planeta. De hecho, poco a poco es más común encontrar en mercados y supermercados productos como frutas, verduras y legumbres de producción orgánica o ecológica. Se trata de un sector que lentamente ha ido introduciéndose en la esfera de la alimentación y que, según lo que todo parece indicar, aumentará su producción en los próximos años debido a la mayor demanda de este tipo de productos por parte de los consumidores frente a la agricultura convencional.
Sin embargo, ¿sabes qué es la agricultura orgánica y qué la diferencia del resto de procesos de cultivo?

¿Qué es la agricultura orgánica?

La agricultura orgánica, también denominada como agricultura biológica o simplemente agricultura ecológica, es un tipo de agricultura que se caracteriza por no usar en sus procesos ningún tipo de elemento artificial. Es decir, se evitan el uso de productos químicos sintéticos (producidos en laboratorio de manera artificial por el ser humano) en todos los elementos de su productos, tanto en lo referente a los pesticidas como en los abonos. Así mismo, la agricultura orgánica también se caracteriza por usar solo semillas naturales. Es decir, semillas que no hayan sido modificadas genéticamente en laboratorio. De esta forma, se trata de una agricultura que se desarrolla del mismo modo que lo hacían las agriculturas tradicionales y de un modo completamente natural.

¿Qué ventajas tiene la agricultura orgánica?

La agricultura orgánica presenta diversas ventajas respecto a la agricultura convencional. Por un lado, al ser una agricultura que prescinde tanto del uso de productos químicos sintéticos como de semillas modificadas genéticamente, resulta mucho más respetuosa con el medio ambiente. Esto se aprecia en dos aspectos fundamentales. Por un lado, al no usar productos químicos sintéticos, se evita la contaminación del suelo y del ecosistema ya que al usar estos productos químicos sintéticos, se daña la totalidad del ecosistema donde se utilizan.

De hecho, uno de los principales problemas que tienen este tipo de pesticidas sintéticos es que acaban tanto con los insectos malos para las cosechas como con los buenos, por ejemplo los insectos polinizadores como las abejas. Por otro lado, al prescindir del uso de semillas modificadas genéticamente, no se pone en riesgo el entorno y el ecosistema al introducir especies que, incluso desconociendo sus efectos a largo plazo, son completamente ajenas a la biodiversidad autóctona de la región donde se ubican los cultivos.

Así mismo, más allá de las ventajas que tiene la agricultura orgánica para el medio ambiente, también cabe mencionar las ventajas que tiene para la salud humana. Al tratarse de productos naturales, no contienen los ya mencionados productos químicos sintéticos. Estos productos son perjudiciales para la salud humana. De hecho, aunque se usen en pequeñas dosis, consideradas como “seguras” por los organismos oficiales, eso no significa que sean sustancias inocuas al organismo humano. Un ejemplo de cómo afectan estas sustancias cuando son ingeridas lo encontramos en el daño que pueden producir en la microbiota del intestino, especialmente sensible a este tipo de sustancias como pesticidas o abonos sintéticos.

Agricultura orgánica: desventajas

Sin embargo, aunque la agricultura orgánica presenta una serie de ventajas fundamentales para el medio ambiente y la salud, también hay que reconocer que implica una serie de inconvenientes que limita en parte su popularización y que sea un tipo de alimento que pueda llegar a todas las capas de la población.

Por un lado, hay que tener en cuenta que la agricultura orgánica, al prescindir de los productos químicos sintéticos, genera cosechas mucho más pequeñas que las que puede ofrecer la agricultura convencional. Al prescindir de productos sintéticos como pesticidas o abonos, estos se tienen que sustituir por pesticidas y abonos orgánicos. Este tipo de productos son eficaces, sin embargo, suelen ser más costosos en comparación con los sintéticos.

En consecuencia, esto implica también que los precios de los productos de agricultura orgánica sean superiores a los de la agricultura convencional, ya que se trata de un proceso de cultivo que requiere mucho más trabajo y que, además, produce una cantidad más limitada del producto en cuestión. De este modo, se trata de un tipo de agricultura que, en muchas ocasiones, termina siendo consumida solo por los sectores más pudientes de la población, ya que existe una diferencia de costo con los productos de la agricultura convencional que termina produciendo el rechazo de las personas con menos recursos económicos en el momento de la compra.

Fuente:www.ecologiaverde.com

Sobre el autor

Ileana Gionco

Ileana Gionco

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