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Salud

Niños: ¿pueden ser vegetarianos?

Un vegetariano es aquel que no consume ningún tipo de carne ni sus derivados (vaca, pollo, pescado, cerdo, embutidos, entre otros). Existen derivaciones del vegetarianismo como son los lacto-ovo-vegetarianos (consumen lácteos, huevos, cereales, legumbres, frutas, vegetales), los lacto-vegetarianos (evitan el huevo y derivados) y los veganos (sólo legumbres, cereales, vegetales y frutas).

Las motivaciones para elegir una dieta vegetariana son múltiples: creencias personales, cuidado del medioambiente y respeto a los animales, creencias religiosas, entre otras.

Para que una dieta vegetariana sea saludable, debe ser equilibrada y rica en todos los nutrientes que el organismo necesita. Los nutrientes críticos, es decir, aquellos a los cuales hay que prestarles mayor atención son las proteínas, los minerales (hierro, calcio), las vitaminas D y B12 y el colesterol en edades tempranas.

La Asociación Americana de Dietistas afirma que “una alimentación vegana, lacto-vegetariana, o lacto-ovo-vegetariana, bien planificada, es apropiada para todas las etapas del ciclo de vida, incluyendo el embarazo y la lactancia”.

Los niños vegetarianos no son los únicos expuestos a potenciales deficiencias de nutrientes, ya que los niños y adolescentes omnívoros también pueden llevar una alimentación deficiente.

¡Ojo con estos nutrientes!

Proteína: juega un rol importante en el desarrollo de los niños, permitiendo su crecimiento y desarrollo. Si recibe leche materna de una mamá vegetariana, probablemente deba suplementarse con vitamina B 12. Si la alimentación del niño es a base de fórmulas comerciales, es mejor que sean ricas en hierro.

A medida que el niño crece, necesita más proteínas. Las proteínas vegetales no se aprovechan al 100% como las de origen animal. Por lo que, por ejemplo, si las necesidades de proteínas en un niño no vegetariano se cubren con 2 vasos de leche y 1 bife chico, en un vegetariano debe agregarse mayor cantidad de lácteos y legumbres.

Los alimentos ricos en proteínas no cárnicas son: huevos, leche, quesos, legumbres, quínoa, amaranto, tofu y frutas secas.

Vitamina D: es crucial para la formación de los huesos. Su buena absorción no depende sólo de su ingesta, sino de favorecerla con una exposición al sol controlada (20 a 30 minutos, 3 veces por semana), baja ingesta de sodio y de azúcar. Los vegetales, legumbres y cereales no contienen esta vitamina, por lo tanto, deben consumirse aquellos fortificados o bien, ingerir suplementos.

Fuentes alimentarias: lácteos, yema de huevo, cereales fortificados con vitamina D.

Calcio: es fundamental para la buena osificación del esqueleto. Los lácteos cubren el requerimiento. Las leches de soja también pueden aportar buena cantidad. El cuidado radica en ver la tolerancia intestinal, alergias a este tipo de leches.

Las mal llamadas “leches” de alpiste, sésamo, no aportan cantidades significativas de calcio. La leche de almendras aporta buena cantidad de calcio, con algunas desventajas en cuanto a su absorción (ver tabla).

Porción: 1 vaso (200cc) Leche de vaca Leche de almendras Leche de soja natural (no saborizada)
Calorías 116 Cal 706 Cal 80 Cal
Calcio 240 miligramos 400 miligramos 240 miligramos
Fibra (condiciona la absorción del calcio, cuanto más tienen, menos se absorbe) 0 gramos 12 gramos 1, 2 gramos

El requerimiento promedio de calcio en un niño es de 500-800 miligramos promedio.

Fuentes de calcio: leche, yogurt, quesos, tofu, leche de almendras, de soja, vegetales de hojas verdes.

Hierro: Los alimentos de origen vegetal contienen hierro no hem (no hemínico), el cual es más sensible a los factores que inhiben su absorción que el hierro hem (hemínico) contenido en los alimentos de origen animal. Por esta razón, aumenta su requerimiento en los vegetarianos hasta 1.8 veces más. La vitamina C favorece su abosorción y los fitatos (contenidos en cáscaras, salvado) la dificultan.

Alimentos ricos en hierro no hem: lentejas, espinaca, frutos secos, vegetales de hoja verde, tofu, cereales fortificados con hierro.

Vitamina B12: Las fuentes principales de vitamina B 12 son alimentos de origen animal como las carnes, huevos, lácteos. En el reino vegetal puede encontrarse sólo en alimentos fortificados (cereales fortificados) y levaduras. Es importante que esté presente diariamente en la alimentación de los niños para evitar anemia y alteraciones en el sistema nervioso central.

Tips a tener en cuenta:

  • Para que el hierro no hem de las legumbres se absorba mejor, es importante remojar y desechar el agua de las legumbres para disminuir los fitatos, cocinar en cacerolas de hierro, utilizar sales fortificadas en hierro. y acompañar las comidas con alimentos ricos en Vitamina C (jugo de naranja, limón, perejil, tomate, pimiento, kiwi, frutos rojos).
  • Es importante que los niños consuman colesterol hasta los 2 a 3 años. El colesterol es fundamental para la formación de su sistema nervioso central. Los alimentos no cárnicos que contienen colesterol son: yema de huevo y lácteos enteros (no descremados).
  • La alimentación del niño vegetariano conlleva una mayor responsabilidad por parte de los cuidadores. Si son alimentados a “fideos y verduras”, les faltarán nutrientes claves como el hierro y el calcio, ocasionando graves consecuencias como retardo en el crecimiento y aprendizaje.
  • Si la familia decide llevar una alimentación vegana, debe primero consultar con un profesional de salud (pediatra, nutricionista) para poder evaluar la suplementación con vitaminas y minerales.

Sobre el autor

Carla Rinaldis

Carla Rinaldis

Profesora universitaria
Especialista en Psicoterapia
Especializada en Psiconeuroimunoendocrinología en trastornos de la conducta alimentaria
Titular de cátedras "Educación alimentaria nutricional" y "Planificación en nutrición" - Liicenciatura en Nutrición - Facultad de Medicina - Universidad Católica de Córdoba

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