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Personal coaching

Consejos para elaborar una lista de propósitos diferente

Comenzando un nuevo año luego de las fiestas y encuentros familiares y sociales de las últimas semanas, podemos quizás darnos un momento para afinar el lápiz y escribir nuestros propósitos.

Ya sin el estrépito navideño ni la algarabía exaltada del 31, podemos hacernos un espacio de silencio y poner intenciones profundas, sinceras y que sirvan como guía a este período que iniciamos.

Para aclarar de entrada: en el mindfulness,no hablamos de objetivos ni rígidas metas, ya que éstas pertenecen al ámbito del Hacer (necesario pero que no debemos transformar en despótico), y nosotros vamos a instalarnos en el ámbito del Ser, de aquello que no se mide ni se cuantifica.

Así que aquí vamos con algunos consejos para generar directrices vitales valiosas y genuinas.

Cómo construir los propósitos

Siguiendo lo dicho, apuntaremos a aspectos nuestros (¡y no de los demás!) que deseamos transformar/modificar. Asimismo, tendremos en cuenta si conocemos lo suficiente aquello que queremos modificar porque sino, en todo caso, ese sería el primer paso. Por ejemplo, si sentimos que debemos ser más estables emocionalmente, menos reactivos: ¿sabemos a qué se debe nuestra inestabilidad? ¿Cómo querer cambiar algo que no conocemos?

Si se trata ya no de aspectos personales puntualmente sino de logros o proyectos en otro ámbito, como el laboral, intentaremos plantearlo de manera que consideremos los obstáculos, las eventualidades, los desafíos a afrontar.

Quizás sea más venturoso plantearlo de una manera más sencilla y menos ambiciosa: “Este año querría poder avanzar, al tiempo que pueda, con esto…”.Las frases imperativas y demandantes es mejor dejarlas de lado.

Un paso más allá sería el poder saber qué habilidades o cualidades personales necesito para avanzar en mis proyectos. Por ejemplo, “más paciencia, menos ansiedad y más compromiso con el proceso”. Poder enunciarlos (y aún más, escribirlos) suele ayudar en ello.

A tomar nota

He aquí algunas cosas a considerar en relación a esos propósitos que quieras construir:

  • Intentá configurar pocos propósitos, quizás más bien abarcativos, pero que veas como realizables o que puedas desplegar en el año.
  • Es mejor enfocarse en los logros positivos a alcanzar que en los obstáculos a evitar. La mente parece trabajar mejor en estos espacios virtuosos que frente al alerta del peligro inminente.
  • Suele ser conveniente no plantear deadlines (tiempos límites) muy marcados ni estructurar muy rígidamente el proceso, ya que eso nos mantiene abiertos a aquello novedoso o espontáneo que pueda surgir.
  • Siempre pensá en el cómo vas a desarrollar aquello que te proponés. Si no sabes cómo podrías ser más paciente, por ejemplo, planteate hacer una exploración de tu entorno para conocer qué podría ayudarte (meditación, artes manuales, mandalas por ejemplo).
  • Diseñá un plan bien flexible e incluí el entrenarte en mantener una mente de principiante, de aprendiz, dejándote sorprender por lo que surge y guiar por intuiciones también, no sólo por la lógica y la razón.
  • Identificá recursos: quiénes podrían ayudarte, cómo, es también clave. Asumir nuestra necesidad de apoyos sociales nos permite ser menos autorreferenciales.
  • Por favor, no te olvides de incluir el propósito más importante: desarrollar una vida espiritual valiosa, un corazón feliz y un obrar altruista para la sociedad.

Fuente: www.inspirulina.com (escrito por el psicólogo Martin Reynoso)

Sobre el autor

Ileana Gionco

Ileana Gionco

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