Decoracion

Cómo decorar tu árbol de Navidad para que quede de revista

Nos pasa más de lo que nos gustaría: compramos las bolas, el árbol, la estrella, pero, al llegar a casa, el resultado no nos termina de convencer. No queda como en las revistas, y cuando intentamos hacerle una foto para subirlo a Instagram, es definitivo: entre lo que imaginábamos y lo que hemos conseguido, todavía media un trecho. ¿Cómo disminuir esta distancia?

Para resolverlo, hablamos con Manuel Núñez, Responsable de Proyectos en el estudio de interiorismo y diseño Artefactum y con Pilar López, Responsable de Comunicación de Mercado de Leroy Merlin que acaba de abrir una tienda efímera de Navidad en España. Estos son sus consejos:

detalle arbol de navidad

En esta cuestión, ambos están de acuerdo: natural. “Dará a tu decoración un toque más exclusivo, único”, matiza López. Eso sí, debe provenir de viveros acreditados, tal y como apunta Núñez –a quien le encantan por la calidez y el olor que aportan– y poder ser transplantado en nuestro jardín o en el campo una vez que acaben las fiestas, como explica López.

Si se cumplen estas dos características, al elegirlo, debemos decantarnos por los más exuberantes:
“Elige uno con muchas ramas –para que no se vea mucho el tronco–, más que con mucha altura; eso dependerá del espacio donde lo vayas a poner”, nos cuenta López. Si no se cumplen estos requisitos, buscaremos uno artificial.
“Si quieres uno sintético, primero piensa cuál es el mejor lugar de tu casa para colocarlo, para ver el espacio del que dispones. Hay árboles ‘mini’ muy coquetos para colocar encima de un mueble; otros altos pero estrechos, que te servirán si los vas a poner en una zona de paso, pero para mí los ganadores son los que tienen forma de cono, con la parte de abajo muy ancha”, explica López. “Este tipo de árboles son majestuosos y hacen que la decoración luzca mucho más”.

La experta también nos aconseja que no escatimemos en gastos, pues será una compra de largo recorrido, y que, si optamos por el aspecto clásico, busquemos la mayor naturalidad y frondosidad posible. Para que luzca aún más auténtico, además, mejor los de “pelo” finito, “con algo de nieve o piñas para que parezca que lo acabas de coger del bosque”.

Núñez, sin embargo, suele aprovechar la artificialidad del árbol para lograr un resultado imaginativo, imposible con uno real: “Siempre proponemos árboles sintéticos de gran altura y que nos permitan opciones diferentes a las de los naturales: incorporación de luces led, efecto nieve, implementación de complementos… Por ejemplo, si quieres algo distinto, puedes optar por un árbol blanco”.

arbol de navidad

Ambos profesionales coinciden: lo primordial es saber qué efecto deseas conseguir. “Siempre que decoramos un árbol nos planteamos dos opciones: ¿Buscamos una estética tradicional o vamos a apostar por las tendencias?
Si nos decantamos por la estética tradicional, el rojo, las piñas no pueden faltar. Por otro lado, si nos decantamos por seguir las tendencias actuales, debemos saber que dorados, cobrizos y accesorios en cristal, porcelana o papel serán los que este año marquen la pauta”, anuncia Núñez.

“¿Quieres algo alegre, divertido y con mucho color, aunque no tenga nada que ver con la decoración de tu casa, porque te gusta que resalte? Pues mezcla colores vivos: rojos, verdes, azules, rosas… Pero si te gustan las cosas discretas, suaves, te recomendamos que decores en tonos blancos con elementos y animalitos que recuerden al invierno, como copos de nieve o renos… Y si eres un amante de la naturaleza, utiliza tonos ocres, dorados y naranjas y busca adornos de madera y tu casa tendrá un aire muy auténtico”, añade López.


© LEROY MERLIN

Decoracion: paso a paso

Lo primero, según ambos expertos, es colocar las luces “cálidas o frías, según la estética”, explica Núñez. ¿Pero cuántas? “En un árbol de 180 centímetros, necesitarás, para conseguir un efecto bonito, dos guirnaldas de 100 bombillas cada una”, afirman desde Leroy Merlin. Otro truco: “Coloca los adornos de abajo hacia arriba, poniendo en la parte de abajo los más grandes, porque es el área que menos se ve, y concentrando la decoración en la parte del árbol que se ve y no tanto en la que quede pegada a la pared”, continúa López. “Una vez que hayas puesto todos los adornos, puedes, si te gusta, rodear el árbol con una cinta desde abajo hasta arriba”.

¿Qué hay del espumillón, ese imprescindible de los 90? “El espumillón es un accesorio que se ha dejado de poner porque no ha evolucionado como el resto de los complementos”, reconoce Núñez. “No aparece en nuestras decoraciones, pero somos muy fans”. López tampoco suele usarlo: “No me decanto por el espumillón porque elijo todos los adornos del árbol con mucho cuidado y me gusta que cada uno se vea, pero en el caso de que quieras ponerlo, busca uno grueso y como mucho pelo, que den ganas de apretarlo de lo frondoso que es”.

Y aquí va un truquito de experto: “Las bolas efecto cristal son las que mejor suelen quedar, y las que más llaman la atención”, nos cuenta Núñez. La responsable de Leroy Merlin, por su parte, nos asegura que el efecto será espectacular si mezclamos bolas en los mismos tonos, utilizamos las de color sólido clásicas por todo el árbol para rellenar y luego completamos las zonas que más se ven con bolas de cristal o de plástico transparentes que posean brillantina, letras, mensajes o incluso muñecos o nieve en su interior.

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PHOTO BY ALISA ANTON ON UNSPLASH

Pero vamos con otro clásico: la estrella. ¿Es imprescindible? “Si hay tradición de ponerla y hay niños en la vivienda, suele ser habitual, pero te diría que es un adorno que ya no es primordial”, reconocen desde el estudio de interiorismo. Para López es muy importante coronar el árbol, pero no necesariamente con el símbolo celeste. “Una estrella, una corona o un muñeco son las mejores opciones”.

¿Y para terminar? Para hacerlo con buen pie, se hace imprescindible mirar hacia abajo, sobre todo en el caso de esos árboles artificiales que tienen una base poco estética. “Cubre el pie del árbol con una base de tela con motivos navideños o una de yute, y coloca alrededor paquetes de regalo envueltos y decorados, alguna figura tipo muñeco y algo de iluminación”, nos aconseja López. Núñez también opta por ocultarlo, ya sea cubriéndolo con algo de tela negra o de un tejido con efecto saco y rodeándolo también con adornos o complementos que vayan con la temática de la decoración: “Cestas de mimbres, cajas con lazos, regalos, botes…”


© LEROY MERLIN

Ojo: errores comunes
Para López, el error más flagrante es no tomarnos el tiempo suficiente en decorarlo bien: “Para mí, lo principal es cuidar cada detalle y no poner por poner; se trata de crear un ambiente navideño acorde con tu casa y de que sientas orgullo de cómo te ha quedado”, explica. “No tengas prisa por terminar; incluso, si quieres, dedica un ratito cada vez a decorar una parte de la casa, disfruta de ese momento”. Para conseguir divertirse colocando adornos, sin embargo, es importante anticiparse: “No lo dejes para el final: la Navidad es un período de mucho estrés y compromisos, así que no te impongas más tareas de las necesarias. Además, cuanto antes pongas la decoración, más tiempo disfrutarás de ella, que luego son unos días que pasan rápido y nos da pena quitar las cosas”.

En el caso de Núñez, el fallo que cree que más se comete tiene que ver con la comprar accesorios nuevos e incorporarlos a antiguos que no tengan nada que ver, o mostrar accesorios deteriorados o desfasados. “Un árbol de Navidad es como una vivienda; cada cierto tiempo hay que darle una vuelta, y en ese rediseño no todo vale”, afirma. Su compañera es de la misma opinión: “Que se lleven las mezclas no significa que pongas todo lo que encuentres: debes conseguir que luzca agradable, en sintonía y acorde con las personas que vivís en la casa o con la decoración que tenéis”, observa.

Y por último, algo que muchas veces pasamos por alto: en nuestro afán de poner el árbol más grande, por ejemplo, cortamos el flujo natural de movimiento de nuestro hogar. “Debemos evitar que la decoración se convierta en algo molesto: piensa en dónde vas a colocar el árbol para que no estorbe al pasar, ni desentone en la decoración de nuestro hogar. Mejor que quede integrada y forme parte de los elementos que están el resto del año en tu casa”. Desde Artefactum también están de acuerdo en que la decoración debe ser armónica, pero eso sí, no hay problema en excederse: “Al final, la Navidad en sí es eso”.

Sobre el autor

Ileana Gionco

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